Caminando por la tarde allá va,
Hacía el este va mi soledad,
Va cansada, sin aliento, sin verdad
El destino la castiga sin piedad
Distraída caminando allá viene
De repente tu hastío se entretiene
Va al oeste no le queda más camino
Tu también te abandonaste a tu destino
Aquella tarde que importaba, ¿qué más daba?
Si estabas harta de esperar la lealtad
O yo loco de ofrecer todos mis sueños
Si cada uno escapaba de sus dueños
Si mis horas se alargaban sin parar
O tu dudas anidaban desconfianza
Las razones ya que importan, ¿qué más dan?
Sin a los dos nos habían secuestrado la esperanza
Y mi mirada encontró la tuya
Y tu suspiro se entrecorto
Y nuestros pasos se avecinaron
Y ahora que somos tu y yo ¿qué más da?
¿Ya que importa lo mucho que dolió?
¿Y qué si no te supo valorar?
No tiene sentido el endosar
Lo que en el pasado ocurrió
¿Acaso de eso no se trata el vivir?
De intentarlo, de fallar, de sufrir
Pero también de perseverar, luchar, de triunfar de verdad
Y de aprender que siempre hay nueva oportunidad
Así que… ¿Qué más da?
Si el no te quiso, yo te quiero en libertad
Si me fallaron, tu me darás lealtad
Si la felicidad nos fue esquiva
¿Qué más da? Nos la volvemos a inventar
Caminando por la tarde ahora vamos
Hacia el norte donde todo había empezado
Ya no nos importo el destino, ¿Qué más da?
Si en los sueños, todo puede ser realidad