Finalmente me rendí. No aguante más, han sido muchas las horas de este duro batallar. He intentado odiar, execrar, desterrar, suicidar, aniquilar, sepultar, olvidar y un sin fin de cosas más a este sentimiento. He llorado, gritado, murmurado, golpeado, he hablado y callado, he escrito en prosa y en verso, sin ningún resultado. He pasado noches enteras sin dormir, he invernado días enteros, he ayunado y he cometido gula, he enfermado y vuelto a sanar. Todo ha sido inútil, sigue allí impávido, firme e inamovible.
Ha sido estéril, fútil, no puedo dejar de amarte.
Aquí lo expertos en el tema se darán banquete. Dirán que soy obsesivo, depresivo, bipolar, emocionalmente inmaduro y un sin fin de términos rimbombantes descritos en impecables libros de texto, y con ello me destrozarán. Para todos ellos… me tienen sin el más absoluto cuidado, no han hecho sino hacer mis días más duros con su fría razón, allí los dejo entre sus teoremas y su perorata dialéctica.
Así que en vez de seguir arando en el desierto, tratando de deshacerme de este amor, he decidido hacerle un homenaje, escribir una oda a este sentimiento. Ha demostrado ser absolutamente imperecedero, tan real como una vida, tan noble como un perdón, tan fuerte como la verdad, tan inocente como un niño, tan leal como una madre, tan abnegado como un pastor.
Puedo decir con certeza que por primera vez he sentido el amor, y vaya que irónica es la vida, no soy correspondido. Y en medio de mi dolor, me empecine en dejar de sentir, en dejar de amar, de soñar, de ilusionarme, sin darme cuenta que estaba tratando de inmolar a lo más hermoso que me ha pasado en la vida.
Si, es verdad, me ha dolido hasta la medula tu desamor, cada día sin ti a sido una pesadilla. Pero no ha sido culpa de mi sentimiento, en realidad fue ese amor el que me mantuvo a flote, el que no dejo que mi luz se apagara, el que seguía recordándome, que a pesar de tus embestidas hacia mi, de tus maltratos, alguna ves fuiste la persona que lo hizo nacer, algunas ves fuiste la originaria de toda mi felicidad.
Y gracias a mi sentimiento, abrigué el perdón, fue posible el entendimiento, y finalmente la aceptación.
Por medio de el, es que te sigo amando aunque hayas decidido ya no estar aquí. Ha hecho posible, que aun te ame a pesar de la distancia. Ha sido por el que después de tanto tiempo te vea y aun me lata el corazón como loco, me suden las manos y tenga ganas de besarte.
Que grande es mi amor, que aun te acepta, a pesar de que tu no creas que vale la pena luchar por el, que no lo consideras suficiente, que simplemente no ves que merezca ningún esfuerzo de tu parte. Sin embargo y sobre todas las cosas el sigue creyendo en ti, esta convencido de que algún día, lejano o cercano, abrirás tu ojos y reconocerás su valía. Si cuando eso pasé, el este dispuesto a aceptarte o no, escapa de mi conocimiento y honestamente prefiero no saberlo, le concedo esa facultad a mi sentimiento.
Me faltarían adjetivos y espacio para describir enteramente a mi sentimiento, solo se que no me cabe en el pecho y que nunca mas intentare disiparlo. Vivirá en mí mientras tenga aliento de vida. Aunque sea yo el único que lo reconozca, se ha ganado ese derecho.
Todo esto que he expuesto, no quiere decir que las cosas han cambiado, tu estas lejana y yo sigo en soledad, tampoco quiere decir que me veras buscarte otra vez, tu seguirás con tu vida y planes, y yo con los míos. Sin embargo, ¿cómo no complacer a mi sentimiento?, después de todo lo que le hemos hecho, ¿cómo no permitirle la libertad de expresarse, aunque sea esta vez?. Estas palabras son solo lo que son…, un simple gesto de aprecio a quien se lo merece, al sentimiento que se negó a morir.
Finalmente, hubo un detonante para que esta oda fuera escrita, nuestro encuentro un día 7, después de 7 meses, obra sin duda de una fuerza superior, a la cual le estoy agradecida. Y como broche dorado, escuche una canción, que cual banda sonora complementarán mis palabras.
Esta es la oda a mi sentimiento, esta es la oda a mi amor.
El solo quiere que sepas,
Que sabe que es duro ser amantes,
Pero es mas duro ser solo amigos,
Por favor mi vida, ábreme tu corazón,
Es tiempo ya de que me dejes entrar,
Sin tan solo tú me hablaras mi niña,
Como si ya no fuéramos unos extraños.
Ven y recuesta tu cabeza en mi almohada,
Yo me sentare a tu lado en la cama,
¿No crees que ya es tiempo de decirnos,
eso que hemos callado por tanto tiempo?
No es demasiado tarde para intentarlo,
Todavía estamos a tiempo de retomar nuestro camino.
Solo por favor mírame a los ojos mi vida,
Como si ya no fuéramos unos extraños.
Se que es difícil amarme,
Así como también es difícil amarte a ti,
Es increíble que a pesar de todo,
Este amor sigue buscando que estemos juntos,
Sería tan fácil dejar perder todo,
Solo abrázame mi niña,
Como si ya no fuéramos unos extraños.
Es tan duro buscar el perdón y sanar las heridas,
Cuando no puedo verte y estar cerca de ti,
Es tan difícil decir lo siento,
Cuando no sabes que estuvo bien o mal,
Sería tan fácil dejar que se te pase la vida tratando de averiguarlo.
Por favor mi vida lo pasado, ya pasó,
No tengo necesidad de mentirte,
Solo mírame a los ojos mi niña,
Y dime que es lo que ves.
Juntemos nuestros corazones otra vez,
Y dejemos los trozos rotos en el piso,
Solo hagamos el amor como antes mi niña,
Como si ya no fuéramos unos extraños.
Corvo
7/8/2007 Sobre un trozo de papel, en medio del tráfico Caraqueño.
Canción: Adaptación del tema Till ain’t strangers anymore de Bon Jovi, del disco Lost Highway.